Los amantes de los mejillones seguramente conozcan los clóchinas, pero nos atrevemos a decir que el resto de personas, especialmente las de fuera de la Comunidad Valenciana, desconocerán qué es este molusco, también llamado clóxina o mejillón del Mediterráneo, que ofrecemos en las marisquerías para cenar en Valencia.

Como parece obvio, las clóchinas que servimos en el Bar Bolos proceden de las aguas más cálidas del Mediterráneo, en contraste con las del Cantábrico. Y es por este motivo por lo que se considera a las clóchinas superiores en sabor a las de sus hermanos mejillones catalanes y gallegos, ya que estas aguas, al margen de ser más cálidas, también son más saladas y nutritivas para su crecimiento en las bateas del puerto de Valencia.

De tamaño más pequeño que el mejillón gallego y más anaranjado, en lugar de tirar hacia el rojo, tiene un sabor ligeramente más suave y los expertos en mariscos consideran por este motivo que son superiores en calidad a los gallegos, siendo estos de un formidable valor, por supuesto. También es más escaso, por lo que al margen de la calidad, su consumo está más limitado a la estación primaveral y veraniega, registrando su temporada alta desde de finales de abril hasta principios de septiembre.

Su reconocimiento en las marisquerías para cenar en Valencia viene de lejos, pero es en 2007 cuando recibe el sello de marca de calidad de la Comunidad Valenciana, lo que ha provocado un aumento considerable de su consumo también fuera de nuestra comunidad por el sabor, textura, olor, color, tamaño y jugosidad de este “fruto del Mediterráneo”.