La búsqueda de restaurante marisquería en Valencia es una constante en, prácticamente, todas las épocas del año. El marisco es un manjar exquisito que gusta a la mayoría de la población y las personas buscamos buenos lugares donde degustar este manjar.

Aunque es posible que hayas estado en un restaurante marisquería en Valencia, quizás no sepas cuáles son los requisitos o claves que debe reunir un buen marisco. Para que las conozcas y no te den “gato por liebre”, en el presente post te acercamos de manera breve a ellas.

El marisco es un pescado muy delicado que requiere de unos requisitos especiales para ser cocinado o cocido. Una mala preparación del marisco puede provocar problemas no solo de sabor, sino también dificultades en la salud de las personas.

Así, una de las premisas fundamentales para disfrutar de un buen marisco es que este sea fresco. Para cerciorarte de ello, debes mirar la cabeza del mismo y el cuerpo. La primera no debe estar negra, lo que denota el paso del tiempo por el animal. Por ejemplo, una gamba o langostino negro es de todo menos fresco.

En el caso de las almejas, por ejemplo, la concha, en el momento de la compra, debe estar cerrada. Si la compras en un bar o restaurante, ya cocinada, obviamente deberá estar abierta. Una vez cocinadas, las almejas cerradas no deben abrirse, pues su falta de apertura es síntoma de la muerte del animal.

En cuanto a las sepias, los chipirones o el pulpo, la carne debe ser blanca y rosácea. Un color distinto puede denotar un mal estado en la conservación del alimento.

Por último, el olor. El marisco, al igual que el resto del pescado, debe oler bien. Debe transmitir un olor a mar, pero lo de que el marisco debe oler fuerte es un falso mito.

En Bar Bolos somos expertos en marisco.