El producto fresco es una de las características principales de los más afamados restaurantes de mariscos en Valencia. El marisco es un producto que le suele gustar a todo el mundo, aunque suele reservarse para comidas o cenas especiales en las que haya algo de celebrar. Poner marisco en la mesa es garantía de éxito, pero siempre respetando las características del producto y sabiendo que la cantidad de sal y el punto de cocción es lo que hace que un plato de marisco triunfe o fracase.

Lo primero que debes saber al preparar marisco es que, si está vivo, siempre tendrás que cocerlo en agua fría, dejando que hierva y a partir de ese momento calculas los minutos necesarios para que esté en su punto, dependiendo de la especie. Por el contrario, si el marisco que vamos a servir está congelado, una vez descongelado tienes que ponerlo en agua hirviendo y el tiempo real de cocción comenzará cuando hierva de nuevo el agua. La olla que tienes que usar debe ser lo suficientemente grande para que el marisco cueza con holgura. Los restaurantes de mariscos de Valencia saben bien de la importancia de que el marisco tenga su punto justo de sal, por eso ellos suelen añadirle al agua unos 75 gramos de sal por cada litro de agua.

Una vez cocido, ya está listo para disfrutar de él, ya que cómo realmente está rico es recién cocido o templado, pero nunca frío. En el Bar Bolos nos preocupamos porque cada pieza de marisco que escogen nuestros clientes conserve todo su sabor, gracias al control de la cocción que tienen nuestros profesionales.